Sobre mí
Enólogo de profesión y fotógrafo autodidacta desde 1988, año en el que me regalaron mi primera cámara, una PRAKTICA super TL1000 fabricada por Pentacon en la RDA. La óptica más característica que empleo está también fabricada en los 80´s: se trata de un teleobjetivo Tamron SP 500. Trabajo normalmente con un cuerpo Pentax digital en el que monto ópticas analógicas como el citado SP 500.
La fotografía que realizo es esencialmente paisajística y de estética naturalista, exenta de fotomontajes. El trabajo de campo y la composición constituyen la base creativa, sustentada más por la intuición que por el equipo o la tecnología. Aunque sea un estilo arcaico, aprecio la estética del pictorialismo, estilo primigenio que me gustaría emular, aunque sea solo a través de la composición y el bokeh.
Como única formación específica de fotografía, tuve el privilegio de asistir al Taller negativo digital para Platino-Paladio impartido por el fotógrafo mexicano Adrián Mendieta. Esta técnica fusiona la fotografía digital con el revelado químico, abre nuevas vías estéticas a través del soporte, y constituye mi actual campo de desarrollo creativo.
He obtenido algunos reconocimientos en diversos concursos (Black & White Spider Awards, El Rioja y los 5 sentidos, Canson Infinity, etc) pero mi trabajo actual está dedicado a la realización de colecciones para exposición.